El Dengue es una enfermedad predominantemente urbana causada por un virus transmitido de persona a persona a través de un vector del virus, que es el mosquito Aedes aegypti, mosquito de hábitos exclusivamente domiciliarios.
El aumento de la población de mosquitos es una consecuencia de la urbanización rápida y desorganizada, de la gran producción de recipientes descartables que sirven como criaderos de mosquitos, de la resistencia del Aedes aegypti a los insecticidas, y de la ausencia de medidas de control efectivas y sostenidas.
La susceptibilidad en humanos al virus del Dengue es universal. Toda persona que es picada por un mosquito infectado puede desarrollar la enfermedad, si antes no había contraído Dengue contra ese serotipo particular del virus.
No existen vacunas para prevenir esta enfermedad, por lo que las estrategias de ordenamiento ambiental domiciliario para el control del vector, son por el momento el mejor recurso para evitar el contagio.
El nombre Dr. Carlos J. Finlay fue elegido para rendir homenaje al Investigador cubano que descubrió la participación del vector mosquito en la transmisión de virus causantes de serias enfermedades humanas, entre ellas la fiebre amarilla y el dengue.